historia de brandenburgo y prusia

Edificios históricos, sabores diversos

La Finca Real de Bornstedt es un conjunto singular de la historia prusiana. Un lugar que sirve de testimonio de la añoranza de Italia de los reyes prusianos incomparable en el paisaje de palacios y jardines de Potsdam.”Por fin tengo mi pueblito italiano” dijo rey Federico Guillermo IV. después de hacer Bornstedt a lo que todavía sigue: una pieza de Italia bajo cielo prusiano. Construido totalmente en estilo de arquitectura italiana servía de domicilio de campo para muchas generaciones de la nobleza prusiana. Sobre todo al príncipe heredero Federico Guillermo y a su esposa inglesa Victoria quien fue la hija de la famosa reina Victoria les gustaba mucho la vida modesta de Bornstedt. Transformaron la Finca Real en una residencia ejemplar de los Hohenzollern. Después de muchos años de reconstrucción costosa la Finca Real de Bornstedt vuelve a brillar nuevamente y antiguamente al mismo tiempo y invita a ver y disfrutar de la historia prusiana, solo en unos 400 metros del palacio de Sanssouci.

Hoy la Finca Real de Bornstedt refleja la economía de Brandeburgo y Prusia. Aquí se puede enterar de la tradición artesanal prusiana. Entre otros se reanimó la tradición de la cervecería que tiene sus orígenes en el 1689. El Búfalo de Bornstedt también se reconoce como cerveza de marca en las afueras de Potsdam. Diferentes tipos de oficios hoy en día se presentan en el almacén de la Finca Real: Alfareros, un productor de velas, una sombrería, un orfebre y un artesano. Recomendamos una visita a la peluquería, a la librería de la finca y a la tejeduría a mano. Todo el año se puede observar al vidriero trabajando. La tienda de la finca y la panadería real les invitan a una estancia asi como restaurantes diversos en la cerveceria y destileria, en el granero de vino, en la casa señorial y en la lavandería, en la panadería y en la carnicería. Aquí se puede probar vinos de las mejores regiones
de viticultura europea acompañados por especialidades de Brandeburgo. En total 21 oficios están unidos bajo un techo en la Finca Real.

Princesa Feodora, la hermana menor de la emperadora Augusta Victoria, vivió en la Finca Real hasta su muerte en el año 1910. Escribía, pintaba, cantaba y se encontraba en Bornstedt con muchos artistas. La princesa real Victoria y el príncipe heredero Federico Guillermo celebraban juntos con la poblacion de Bornstedt fiestas de niños y el Día de Acción de Gracias en la finca. Muchos espectáculos tienen lugar aquí todavia hoy. Eventos especiales se celebran en los fines de semana: el mercado de Navidad histórico, practicas de hacer maniobras y de reclutar por los hombres largos, el mercado artesanal y de campesinos, el mercado de cerveza, los dias británicos, el espectáculo de la Finca Real, conciertos y representaciones de teatro... Hasta bodas son posibles. Para conferencias, seminarios y presentaciones hay muchas salas con instalaciones adecuadas. Los salones imperiales, la bodega, las salas de eventos y la plaza grande se puede alquiler para actos privados o comerciales con hasta los 3000 invitados: Reunirse, casarse y festejar – en medio del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Desde la reinauguración en el año 2003 el número de visitantes domésticos y extranjeros en el domicilio antiguo de la corona prusiana ha crecido. En el noviembre del 2004 incluso la reina británica Elizabeth II. y su marido, el duque de Edimburgo, visitaron la Finca Real. Así se fueron andando por las pistas de sus antepasados. Bajo la dirección del gerente de la Finca Real Cees Zonneveld visitaron los dos a la casa señorial en donde Victoria vivió juntos con el príncipe heredero Federico Guillermo y sus hijos. La reina echó un vistazo desde la terraza de la casa señorial al jardín de rosas declarado monumento nacional que fue construido por Victoria quien aquí se intentaba como jardinera. Además Victoria propusó crear una escuela y un kindergarten para los trabajadores de la finca y se volvió en un ejemplo para otros dueños de fincas de Europa. La reina británica se mostró muy interesada en la historia de la Finca Real y se inscribió en el libro de huéspedes nuevo juntos con el duque.